martes, 20 de mayo de 2008

Mi plenitud




Morir mi muerte,
no me importa Vida,
pero morir la muerte de los otros...
así,calladamente,
sin enojos,
con estas manos plenas de porfía,
así,
tranquilamente,
sin esbozos,
de pena o alegria.
venga a mí,la alegría de los otros,
entre en mi,
en mis labios y en mis ojos,
la sonrisa de un niño que no sabe.
Y en el rítmico andar de mis arterias,
regrese a mi,
antes que todo acabe,
todo lo que me sedimenta la materia,
aquello que el cedazo de mi sangre,
purificó,
quitando de mis venas.
Y vuelva a ti,
mundo que todo sabes,
esta ilusión de vida que no es vida,
este morir que no es tampoco muerte,
porque morir,
se muere solamente,
con la esperanza de nacer un día.